Boston Scientific, uno de los principales fabricantes mundiales de dispositivos médicos, ha sufrido un ataque informático que ha provocado una interrupción de sus operaciones a escala global y ha afectado especialmente a los sistemas utilizados para procesar y enviar pedidos a clientes.
Tras ser consciente del acceso no autorizado, la empresa estadounidense puso en marcha sus protocolos de respuesta ante incidentes de ciberseguridad y recurrió a especialistas externos para investigar lo ocurrido, contener la amenaza y contribuir a la recuperación de los sistemas afectados.
Boston Scientific, que produce dispositivos como marcapasos, stents y otros equipamientos empleados en distintas especialidades médicas, todavía no ha determinado el alcance completo del incidente ni su impacto financiero. La compañía tampoco ha establecido una fecha para la recuperación completa de sus sistemas.
Esto convierte el incidente en un problema potencial para la cadena de suministro sanitaria. La firma comercializa dispositivos que pueden ser necesarios para procedimientos médicos y quirúrgicos, por lo que una interrupción prolongada de sus sistemas de pedidos y logística podría terminar provocando retrasos en los centros sanitarios que dependen de sus productos.
“El incidente ha provocado, y se prevé que siga provocando, interrupciones y limitaciones en el acceso a ciertos sistemas de información y aplicaciones comerciales de la compañía que dan soporte a aspectos de sus operaciones, incluida la capacidad de procesar y enviar los pedidos de los clientes”, reza el documento presentado ante la SEC por Boston Scientific.
La compañía registró unas ventas netas de 5.400 millones de dólares durante el segundo trimestre, lo que da una idea de la dimensión de sus operaciones y de la cantidad de pedidos que pasan por sus sistemas.
La investigación continúa abierta y el fabricante de dispositivos médicos todavía no ha aclarado cómo los cibermalos lograron acceder a su infraestructura. Tampoco ha confirmado si se produjo una extracción de información, qué cantidad de sistemas resultaron comprometidos o si se llegó a cifrar información.
¿Está Irán detrás del ataque?
En las últimas horas han circulado informaciones y publicaciones en redes sociales que apuntan a posibles actores vinculados con Irán, en particular al grupo conocido como Handala.
Sin embargo, estas afirmaciones no han sido confirmadas por Boston Scientific ni constituyen por ahora una atribución independiente y concluyente del ataque.
En marzo, el también fabricante estadounidense de tecnología médica Stryker sufrió un ataque que provocó una importante interrupción de sus sistemas. Handala reivindicó aquella operación y los investigadores vincularon el incidente con un actor iraní. El ataque tuvo consecuencias sobre las operaciones de Stryker y llegó a afectar indirectamente a hospitales y centros sanitarios.

