El fabricante de coches de lujo JLR (Jaguar Land Rover) ha visto «gravemente» interrumpidas sus operaciones después de haber sufrido un incidente de ciberseguridad. Así lo ha reconocido la empresa manufacturera británica.
Estamos trabajando a buen ritmo para reiniciar nuestras aplicaciones globales de forma controlada», ha declarado la firma.
La compañía, que pertenece a la india Tata Motors, asegura que no ha encontrado evidencias en este momento de que se haya producido el robo de datos de sus clientes.
La empresa automotriz no ha ofrecido más detalles al respecto. Así, no se sabe cuándo descubrió la infracción y cuánto tiempo estuvieron los cibermalos en sus sistemas.
Se desconoce si se ha tratado de un ataque de ransomware y, en el caso de ser así, qué grupo estaría detrás del mismo. Tampoco hay información sobre el posible rescate que habrían pedido.
Rápida y furiosa
Esta interrupción se suma a los problemas que ya estaba sufriendo Jaguar Land Rover. En julio un informe señalaba que había retrasado el lanzamiento sus modelos eléctricos Range Rover y Jaguar para llevar a cabo más pruebas y para que la demanda se recuperara.
Además, JLR se enfrenta a una caída de ganancias en medio del impacto de los aranceles estadounidenses.
Este suceso sigue a otros numerosos ciberataques a empresas británicas (principalmente retailers y marcas de lujo) ocurridos en los últimos meses, como el de Harrords. Este y otros se vincularon a la banda de hackers Scattered Spider.

