Un tribunal de California ha determinado que Google debe desembolsar 314 millones de dólares. Según la sentencia, el gigante tecnológico habría llevado a cabo un mal uso de los datos móviles de los dispositivos Android cuando estaban inactivos con el fin de enviar información a la compañía de manera pasiva.
Los demandantes señalaban que el sistema operativo Android de Google aprovechaba los datos móviles de los usuarios para transmitir una «variedad de información» a Google sin su permiso, incluso cuando los teléfonos se encontraban en estado inactivo.
«Aunque Google podría hacer que estas transferencias ocurrieran solo cuando los teléfonos estuvieran conectados a Wi-Fi, Google en cambio diseñó estas transferencias para que también puedan realizarse a través de una red celular», alegaron.
Los demandantes explicaron que las transferencias ocurrían cuando las herramientas de Google estaban abiertas y funcionando en segundo plano, incluso cuando estas apps de la firma se habrían cerrado.
El uso de datos móviles por parte de la compañía violaría la ley de California. La cuantiosa sanción vendría para compensar a los demandantes por el valor de sus datos.
Cientos de intercambios de datos al día
Uno de los demandantes, que poseía un Samsung Galaxy S7, probó como el intercambio de información entre su dispositivo y Google se produjo unas 389 veces en un lapso de 24 horas.
La demanda judicial también citó otro experimento de 2018 que descubrió que un dispositivo Android aparentemente inactivo y parado, pero con la aplicación del navegador web Chrome abierta y en segundo plano, generó aproximadamente 900 transferencias pasivas en 24 horas.
Google ya ha señalado que piensa apelar la decisión. Además, la firma de la gran G sostiene que esas transferencias de datos están relacionadas con «servicios críticos para la seguridad, el rendimiento y la fiabilidad de los dispositivos Android».

