El aumento de las tensiones geopolíticas entre Israel e Irán en el último año ha derivado también en un incremento de las hostilidades entre ambas naciones en el ámbito ciber, como no podía ser de otra manera en el actual entorno de ciberguerra en el que nos movemos.
El responsable ha contado al diario alemán Die Welt que en junio del año pasado, durante las operaciones militares israelíes contra Irán, registraron unos 1.600 incidentes hostiles. Un año después, la cifra sería mucho mayor. Según Karadi, durante este mes se han enfrentado a unos 4.800 ciberataques, es decir, casi el triple.
«Algunos grupos son muy hábiles», ha asegurado al citado medio germano. «Podemos con ellos, pero tenemos que tomárnoslos en serio. A diferencia del ámbito militar, en el ciberespacio no hay tregua».
Las pymes también son un objetivo
El mandamás ha especificado que los incidentes no solo apuntaban a organismos oficiales, instituciones públicas o incluso grandes corporaciones. Los hackers iraníes están interesados en todo tipo de objetivos del país.
Karadi revela están dirigidos contra sistemas usados por la infraestructura crítica de Israel y organizaciones centrales, pero también pequeñas y medianas empresas y el público en general, mencionando a los despachos de abogados y las firmas de contabilidad entre las pymes más afectadas.
«Hasta ahora, y esperemos que siga siendo así, hemos logrado repeler los ataques contra infraestructuras críticas», ha apostillado.
Karasi ha dejado caer que aquellas compañías a las cuales los cibermalos penetraban más fácilmente acababan con sus sistemas borrados completamente, aunque no ha citado nombres.

