España lleva años en el punto de mira de los cibercriminales y ya se ha consolidado como uno de los países europeos más expuestos a la actividad de ciberamenazas. Así lo refleja el informe «Tendencias y ciberamenazas» elaborado por el equipo de Cyber Threat Intelligence de NTT DATA, que contabiliza 605 incidentes significativos en el país entre julio y diciembre del pasado año, lo que equivale a una media de tres ciberataques graves al día.
Industria y servicios esenciales, los sectores más atacados en España
Una de las conclusiones más llamativas de la investigación es que el patrón de ataques en España no replica la tendencia global. Mientras que a escala internacional los sectores más afectados son la administración pública, la educación y las finanzas, en España se lleva la palma la industria manufacturera.
En este ámbito destacan las intrusiones dirigidas a sistemas OT y SCADA que, en algunos casos, han obligado a las empresas a detener temporalmente sus líneas de producción para evitar la propagación del ataque. «Este impacto directo sobre la continuidad operativa explica por qué la industria española continúa siendo uno de los focos prioritarios para los actores orientados al beneficio económico», argumenta el estudio.
Además de la industria, los expertos de NTT DATA sitúan otros sectores clave entre los más afectados por la cibercriminalidad:
- Administración pública, especialmente en el ámbito local, con incidentes como el ataque al Ayuntamiento de Elche que obligó a bloquear sistemas y activar protocolos de contingencia.
- Transporte y logística, con campañas de phishing e intentos de acceso no autorizado a portales operativos de operadores de movilidad, servicios auxiliares y sistemas de gestión asociados a cadenas de suministro.
- Sanidad, con varios ataques de ransomware que provocaron retrasos en consultas y procedimientos médicos.
- Turismo, uno de los pilares de la economía española y donde en septiembre se registró un ataque de doble extorsión a un operador nacional.
- Retail, comercio electrónico y alimentación, con incidentes especialmente vinculados la interceptación de datos, accesos no autorizados a paneles administrativos y compromisos de servicios externos. Entre estos casos, el informe destaca la exposición da datos de contacto de los clientes de Mango a través de uno de sus proveedores externos.
«Los ataques registrados en estos meses no solo confirman la sofisticación de los atacantes, sino el imperativo ineludible de blindar la resiliencia en áreas donde el impacto tendría consecuencias operativas, económicas y sociales críticas», advierte Sandra Somastre Gonzalez, investigadora del equipo de Ciberamenazas de NTT DATA España. «El país se sitúa ya como un objetivo crítico, lo que exige acelerar la transición hacia un marco de ciberseguridad más robusto, cohesionado y, sobre todo, preventivo», apunta.
Los principales ataques en España
El informe identifica los tipos de ataque con mayor incidencia en España. Entre ellos destacan:
- Ransomware y doble extorsión, predominante en manufactura, administración pública, salud y servicios profesionales.
- Exfiltración y chantaje, muy presentes en consultoría, retail y travel.
- Ataques de denegación de servicio (DDoS), habituales contra portales municipales y autonómicos.
- Phishing dirigido, especialmente contra la banca, seguros y grandes empresas.
- Compromiso de servicios cloud, frecuente en educación y servicios profesionales debido a configuraciones débiles o ausencia de MFA.
Impacto económico sin precedentes, con el ransomware en cabeza
A nivel global, el informe señala que el impacto económico del cibercrimen en 2025 ha superado por primera vez la barrera de los 10 billones de dólares anuales (unos 8,5 billones de euros), confirmándose como un riesgo sistémico para organizaciones de todos los tamaños.
Al igual que en España, los ataques de ransomware han sido el incidente más común a nivel operativo, además del que causa el mayor perjuicio económico. Su coste promedio total es superior a los cinco millones de dólares, incluyendo tanto los periodos de interrupción como de recuperación. También destacan las brechas de datos, cuyo coste medio alcanza los 4,44 millones de dólares. Esta cifra asciende hasta los 7,3 millones de dólares en Oriente Medio, mientras que, en Europa baja a alrededor de 4 millones de dólares, un descenso que desde NTT DATA achacan a unos «marcos regulatorios de protección de datos más consolidados y una mayor estandarización de los procesos de respuesta».
En paralelo, la inversión mundial en seguridad de la información y gestión de riesgos se situó en torno a los 213.000 millones de dólares en 2025, lo que representa un incremento interanual cercano al 14%.
La inteligencia artificial, integrada en todas las fases del ataque
El informe también subraya la consolidación de la inteligencia artificial como un acelerador táctico integrado en las distintas fases de los ataques. Su uso permite generar contenido malicioso más convincente, adaptar campañas a distintos contextos lingüísticos y culturales, automatizar tareas o modificar herramientas ofensivas.
Esta tecnología no sustituye a los operadores humanos, pero reduce los costes y barreras de entrada, facilitando la labor a los atacantes.
Un contexto geopolítico que amplifica el riesgo, con EE.UU. como país más atacado
Las tendencias descritas se enmarcan en un escenario global marcado por tensiones geopolíticas, conflictos prolongados y rivalidades tecnológicas. La dimensión híbrida de la guerra entre Rusia y Ucrania ha intensificado los ataques contra instituciones y empresas europeas, mientras que la competencia entre China y Occidente ha acelerado la explotación de vulnerabilidades críticas.
Respecto al impacto geográfico, se detecta un patrón continuista, con los ciberataques concentrándose en países altamente digitalizados y con peso geopolítico, en estrecha relación con el contexto político internacional. Estados Unidos se mantiene como el país más afectado, acumulando 3.963 ataques. Le siguen, a una amplia distancia, Tailandia, con 1.341 ataques, India, con 1.244, e Israel, con 1.233. El top 5 lo completa Alemania, que se posiciona como el país europeo más afectado, con 856 ataques.
Mirando hacia 2026
De cara a 2026, NTT Data prevé que el uso de la IA va a continuar expandiéndose, no tanto mediante técnicas disruptivas, sino como acelerador de procesos ya existentes: automatización del reconocimiento, personalización avanzada de ingeniería social y optimización de la selección de objetivos.
Asimismo, anticipa un aumento sostenido de campañas basadas en persistencia silenciosa –aquellas que buscan mantener acceso, operar o influir sin ser detectados en el largo plazo–, abuso de identidades y explotación de relaciones de confianza, tanto humanas como técnicas. Estas tendencias reducirán aún más las barreras de entrada al cibercrimen y ampliarán la base de actores capaces de ejecutar ataques complejos.

