El cibercrimen avanza en España a un ritmo muy superior al de las inversiones destinadas a combatirlo. Así lo señala Getac Technology Corporation (Getac), que alerta de que el coste asociado a la ciberdelincuencia podría aumentar hasta un 148% antes de 2028, mientras que el presupuesto en ciberseguridad apenas crece a un ritmo interanual del 5,7%. La compañía subraya que este desequilibrio coloca en una posición especialmente vulnerable a sectores estratégicos, cada vez más digitalizados y dependientes de la conectividad.
Más conectividad, más vulnerabilidad
La digitalización ha transformado el trabajo de técnicos de emergencias, operarios de mantenimiento, personal logístico o equipos de defensa. El uso de dispositivos móviles permite acceder y procesar información en tiempo real, mejorar la eficiencia y reducir tiempos de respuesta. Sin embargo, esta misma conectividad amplía la superficie de ataque, advierte Getac.
Entre los riesgos más habituales, la compañía destaca el acceso no autorizado a los sistemas, la manipulación o pérdida de datos y el robo de dispositivos que almacenan información sensible de forma local. Todo ello se agrava en entornos remotos, donde la supervisión directa de los departamentos de TI es limitada o inexistente.
Rugerización y conectividad, pero con seguridad
Los portátiles y tablets rugerizados, ampliamente utilizados en estos sectores, están diseñados para operar en condiciones extremas y ofrecer conectividad avanzada (4G LTE o 5G) para garantizar comunicaciones estables incluso en zonas aisladas. No obstante, Getac remarca que una mayor conectividad implica también mayores vulnerabilidades si no se acompaña de una estrategia de seguridad adecuada.
Protección de endpoints en múltiples capas
Para protegerse frente a estas amenazas, Getac recomienda adoptar un modelo de protección basado en múltiples capas. Este enfoque combina hardware rugerizado con tecnologías avanzadas de ciberseguridad, especialmente en dispositivos con tecnología Microsoft Secured-Core, que integran protección desde el firmware hasta la identidad del usuario.
Sobre esta base, la compañía aconseja reforzar la protección con cuatro capas adicionales:
- Autenticación multifactor, para reducir drásticamente el riesgo de accesos no autorizados.
- Cifrado de extremo a extremo y uso de VPN seguras, que protejan los datos en tránsito.
- Actualización continua de firmware y software, esencial para cerrar vulnerabilidades conocidas y mitigar ataques de día cero.
- Planes claros de respuesta a incidentes, que permitan reaccionar con rapidez y minimizar el impacto operativo.
«Al combinar hardware rugerizado con tecnologías de protección multinivel, las organizaciones pueden operar con confianza incluso en condiciones extremas», afirma Amanda Ward, portavoz de Getac.
La importancia de apoyarse en expertos
Finalmente, Getac incide en que muchos profesionales de sectores estratégicos no pueden gestionar por sí mismos estas tareas de protección. Por ello, resalta la necesidad de colaborar con partners especializados que acompañen a las organizaciones en su transformación digital sin comprometer información sensible.

